Algunos amigos que no viven en Madrid, me han pedido que les mostrara algo de las exposiciones que se están celebrando durante este mes en el circuito de PhotoEspaña. En principio no había pensado hacerlo ya que es mucha la información que circula por la red al respecto, pero entiendo que no todo el mundo tiene acceso a estas muestras así que intentaré reunir a algunos de los autores que forman parte de la exibición.

Me gustaría empezar por Fernell Franco y su “Cámara ardiente: prostitutas”, cuya muestra se exibe en la Sala Minerva  del Círculo de Bellas Artes. Reproduzco el contenido del texto que acompaña a la exposición.

Fernell Fraco supo como ningún otro fotógrafo colombiano registrar la ciudad invisible que una sociedad esquiva de provincia no quería ver. Su trabajo se centra en las calles, recorre espacios abandonados y ambientes sociales marginados que, junto con sus procesos de revelado -que incluyen experimentación con químicos, tintas y collage-, ostentan un vigor artístico muy vanguardista en relación con la fotografía realizada en Latinoamérica a principios de la década de los setenta. Sus imágenes revelan urbes en proceso de descomposición, así como los seres transhumantes que las habitan. Los prostibulos e inquilinatos del barrio La Pilota, en el puerto de Buenaventura, ubicado en la costa Pacífica colombiana, son el escenario para la serie que se presenta en el marco de PhotoEspaña 2011.

La serie Prostitutas se expuso por primera vez en marzo de 1972 en Ciudad Solar, espacio interdisciplinario y experimental en torno a las artes visuales en el que confluían los intelectuales de la época en la ciudad de Cali. No se ha mostrado completa desde entonces. La serie original estaba compuesta por dieciséis imágenes que resultaron de un proceso casi etnográfico en el cual Franco se inmiscuyó en la cultura tropical y salsera del puerto. Con su aire tímido y amable, logró mimetizarse con ese trágico entorno de la prostitución, no para presentarlo en una versión sensacionalista de la miseria, sino para destacar esa belleza que se manifiesta en el deterioro y que está tan presente en ciudades de modernidad frustrada. El contraste, metáfora poética que nos revela su obra, está presente no sólo en imágenes en blancos y negros altamente marcados, sino también en una temática social que golpea al presentar la atmósfera decadente del puerto que suponía ser un emblema del desarrollo del país.

Las fotografías expuestas están cargadas de una estética “gótico-tropical”, que estuvo igualmente presente en trabajos cinematográficos realizados en Cali entre las décadas de los setenta y ochenta, y aquí se manifiesta en los retratos de éstas mujeres vampiro que nos muestran su cuerpo, casi desnudo sobre catres de burdel en ambientes corroídos. Fernell Franco, y su oficio de tinieblas, destaca la sombra y ese deterioro negro que según él, tenía Buenaventura. Esa oscuridad lograda desde las tomas e intensificada en el laboratorio, será a lo largo de su obra síntoma de desaparición y olvido. El proceso fotográfico se vuelve entonces una alegoría para hablar del contexto retratado, una ciudad que desaparece, una urbe mutante que, como él mismo dijo, es víctima de “una violencia comparable a la que se vive contra los hombres”.

Os dejo la página del autor para aquellos que deseen profundizar más en su obra.

http://fernellfranco.org/index.html

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