Hoy es un día triste para el gremio de la fotografía en nuestro país. Siempre que cae un compañero lo es. A veces nos encontramos en los periódicos o en la televisión con noticias que nos dicen que algún fotoreportero ha sido herido o ha fallecido cuando cubría algún conflicto armado en algún país extraño al de su origen o su hogar y eso nos entristece, nos llena de rabia y de dolor. 

Esta vez no ha habido balas de por medio, un fortuito y desgraciado accidente se ha llevado a uno de los más reputados fotoperiodistas españoles. Y no es que no hubiera tentado veces a la parca porque Paco Elvira había sido testigo de primera mano en algunos de los acontecimientos más importantes de las últimas décadas. El alzamiento popular en Portugal, la guerra de los Balcanes o el conflicto de Irlanda del Norte fueron algunos de los hechos que presenció y de los que informó en su periplo como reportero. 

También estuvo presente y fotografió la lucha universitaria en los últimos años del franquismo y los problemas sociales que acuciaron a los mineros o a los jornaleros andaluces durante la época de la transición. Sus reportajes para el periódico El Mundo o la revista Interviú, abarcaron temas como el del envenenamiento por aceite de colza, la reconversión industrial o el conflicto de ETA. 

Fue editor gráfico del diario Récord y de la revista Públic, y la publicación Photography Year Book ha pubicado en varias ocasiones sus fotos entre las mejores del año. Ralizó numerosas exposiciones fotográficas tanto individuales como colectivas. En la actualidad, algunas de sus obras están expuestasn el IVAM y en el MNAC. También publicó numerosos libros de fotografía y había sido galardonado con el premio Fotopress.

Actualmente estaba trabajando en un nuevo libro de fotografías sobre rincones emblemáticos de Barcelona. Para ello contaba con la participación de otros fotoperiodistas reconocidos como Xavier Miserachs o Pepe Encinas. Se cree que precisamente se hallaba buscando localizaciones para sus fotos en el paraje del Garraf, cuando se produjo el mortal accidente. 

Todos los que en algún momento tuvimos algún tipo de contacto con él, personal o profesional, sentimos la perdida de Paco Elvira, a quienes sus amigos calificaban como una persona de extraordinaria bondad.

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